2015. május 18., hétfő

Imagen y Control Social Capítulo 3

Antes de la modernidad y el desarrollo tecnológico las leyendas y cuentos de hadas tuvieron un papel grande en la constitución de la base de la cultura y del entretenimiento. En nuestro tiempo lo que parece más tipico es que los medios difunden los relatos sobre los que hablamos día a día y en lugar de leyendas, los anuncios los que enriquecen nuestro imaginación.

„En los modernos cuentos de hadas publicitarios, en
cambio, las soluciones mágicas no exigen otro esfuerzo que el de comprar unos
productos asequibles y seductores: la libertad es una marca de teléfono móvil, el amor
una colonia, la identidad la dan unos tejanos, el sentido de la vida se encuentra en un
yogur, la felicidad en una compresa…”

El efecto prometido es casi inmediato, este es un otro ejemplo de la aceleración. Así parece factible vivir en un mundo artificial, en el mundo sin la existencia del Mal.

„…lo sagrado y lo publicitario se manifiestan de modo maravilloso, misterioso y selectivo; en
la religión intentamos acercarnos al Bien y evitar el Mal, en Publicidad, el Bien es el
producto y su consumo te evita el Mal (falta de higiene, peligro para los niños y niñas,
rechazo social…); si lo sagrado es lo opuesto a lo profano, la exclusividad de la marca
imprime el sello indeleble de la autenticidad que reniega y repudia todas sus
imitaciones; en muchos anuncios publicitarios se muestran a hipotéticos consumidores
y consumidoras volcados exageradamente en la contemplación o el consumo del
producto, en analogía a la vinculación emocional y el éxtasis religioso; lo sagrado es
inmaterial pero está vinculado a objetos materiales y contingentes y así, la Publicidad
te puede ofrecer libertad si compras un deportivo o una colonia…”

„a. La aplicación de un producto de limpieza para el hogar, por ejemplo, convierte a
éste en un Paraíso o bien la joven (generalmente) cenicienta es repentinamente
aceptada y querida.

b. El sujeto adquiere poder sobre sí mismo cuando se sube a su flamante automóvil o
utiliza su colonia preferida.

c. Con la adquisición de determinados productos se conecta con seres superiores,
subimos de escalafón social. Esto puede ocurrir cuando usamos las mismas
mercancías que los dioses del estadio o nos unimos virtualmente a las elites culturales
cuando compramos una colección de música clásica.

d. En un mundo demasiado racional y cartesiano, que inhibe la creatividad y da
escasas opciones a la aventura, el producto y la épica publicitaria ofrecen esos
ingredientes antes vetados y además sin riesgos.

La mística de los productos atesoran parte de nuestro yo. Como afirmaba el
prestigioso publicita galo Jacques Seguela, los continentes de los productos pueden
ser diferentes, pero el contenido siempre es el mismo: trozos de nuestra alma.”

Pero en realidad, vivimos en mundo tan lleno de falsas necesidades y estamos sometidos a la lógica del mercado:

„todo lo que es producido debe ser consumido”

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